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26 ene. 2007

LA TRÁGICA Y VERÍDICA HISTORIA DEL RELOJ MALDITO...

6 a.m. - Abrí los ojos y como chiquito con juguete nuevo, salí corriendo a verlo. Un hermoso reloj negro con dos diamantes incrustados. Había trabajado duro para comprarlo y ese día iba a estrenarlo. Hacia exactamente dos años me habían robado mi último reloj.

Fue en traumático asalto a mano armada de unos amigos... de lo ajeno.

- Parece de mujer. Fue la primera expresión de mi madre al verlo.

- ¿Qué le pasa? Es de hombre - exclamé enojado.

7:02 a.m. - Tomé el bus hacia San José. Iba al trabajo. Ese día decidí sostenerme del tubo con la mano izquierda (para que se me viera el reloj). Fue un poco difícil el equilibrio pero valió el esfuerzo.

7:32 a.m. - El autobús se varó frente al Centro Comercial del Sur y apenas bajé empezó a caer una ligera lluvia. Estaba sin paraguas.

8:15 a.m. - Llegué tarde a mi trabajo y mojado. En eso mi jefa apareció. Creo que salió de una de las gavetas. ¡Danilito, a usted se le olvidó la hora a la que entra? Sonreí mientras casi maldecía por dentro.

9 a.m. - Me senté a pensar que nunca había iniciado un día tan mal. ¿Será acaso culpa del reloj nuevo?

10:06 a.m - Me eché el café encima de camisa. Por dicha la camisa era verde oscuro y no se veía mucho. Miré el reloj y sentí que los diamantitos me veían y se burlaban de mí.

Nadie había notado mi reloj nuevo. Entonces arrollé las mangas hasta los codos, así de fijo alguien lo vería.

10:45 a.m. - Fui al baño y no había papel. Me di cuenta muy tarde.

11:06 a.m. ¡Al fin alguien lo vio! Esteban me dijo:

-Lindo reloj. Parece el de mi abuelita. Es un reloj de mujer.

Al instante llamó a todos mis compañeros y al unísono pedían ver el reloj de mujer que yo usaba. Estuve a punto de quitármelo y tirarlo a la basura.

12:07 p.m. - Ese día salíamos a mediodía. En la tarde había una reunión de gerentes y al "staff" no nos querían cerca. Mientras bajaba las 17 escaleras que daban a la calle, una paloma con problemas estomacales dejó caer su gracia sobre mi cabeza. No era definitivamente el Espíritu Santo.

Sí. Era ese maldito reloj el que me traía esa suerte.

12:12 p.m. - Mientras hacía fila en la parada medité y lo atribuí todo a una serie de coincidencias desafortunadas. ¡No era culpa del reloj! Lo miré fijamente por largo rato: unos 7 minutos. En eso un grupo de chapulines me cayó encima.

Me quitaron la billetera, un anillo, el celular y el DESGRACIADO RELOJ. Uno de los chapulines tomó el reloj, me miró, y con la produnda sabiduría de los antiguos griegos dijo:

- Los rejoles negros con dos diamantes son de mala suerte. (VAYA POR DIOS, A LA HORA QUE ME DABA CUENTA). Voy a tener que venderlo barato. Además... ¿Esta marca de reloj no es de mujer?

Sí... el maldito reloj era de mujer y sólo me duró mediodía.

1 comentario:

Amorexia dijo...

ES BIEN SABODO dANI, QUE UN RELOJ DE HOMBRE NO HA DE TENER NUNCA UN PAR DE DIAMANTES INCRUSTADOS... Y QUE HAY DIAS Y AURAS QUE EESTAN INFECTADOS DE UNA NEGATIVIDAD CORELATIVA A LA EXPECTATIVA CONTRARIA DE LA VICTIMA, Y ES DE BUEN USO UNIVERSAL PARA MANTENER LA RISA EN LOS DEMAS.
BUEN POST.
JAJAJA! SORRY!!