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27 ago. 2007

LA GATA PARDA DE DOÑA JULY

Esa oscura mañana los recuerdos estaban más frescos que nunca: hacía un año y un mes que había traído a esa horrible gata parda y hacía un mes exacto había perdido al hombre que vivió con ella por 76 años.

Doña July no sabía vivir sin él. Pasaba las noches llorando sentaba frente a la amplia y rústica ventana, ansiando escuchar la voz de don Fausto otra vez.
Apareció muerto, asfixiado sobre la cama. La policía sólo encontró algunos pelos de gato sobre él, mientras ella convalecía en el hospital víctima de toxoplasmosis.

No había regalado el animal pues no quería ser víctima del remordimiento. Recordaba muy bien como Fausto pasaba sus horas acariciándola y repitiéndole lo que por más de 50 años no le había dicho a su propia esposa: "Te amo princesa".

A mediodía de ese viernes, preparó su comida como siempre, trajo el viejo tenedor de Fausto y cuando empezaba a comer encontró excremento de animal en el plato, justo al lado de las albóndigas.

-Me las va a pagar ese animal peludo-, pero no la encontró en la casa.

Entrada la noche, mientras lloraba a Fausto como de costumbre, de pie y casi saliéndose por la amplia ventana abierta, recibió el peso completo de la obesa gata en su frágil espalda.
Quedó balanceándose sobre el marco por unas milésimas de segundo. De no andar los suecos de madera que pesaban como tres kilos hubiera caído al frío cemento desde el segundo piso. Su corazón casi se detiene.

Confirmó sus sospechas: aquella gata parda había matado a Fausto y quería matarla a ella también.

Cuchillo en mano bajó por las escaleras, llegó a la canasta y no la vio. Con enorme dificultad se arrodilló y buscó bajo aquel viejo sofá donde a veces gustaba dormir, pero más bien encontró un papel masticado y lleno de pelos de gato. Lo extendió y leyó lo siguiente:

-"July, usted es el amor de mi vida. Con usted he vivido los años más hermosos de la vida y sé que no le he dicho esto en persona en más de medio siglo, pero hoy en nuestro aniversario se lo escribo: LA AMO MUCHO. Hoy mismo regalaré a esa gata que la ha enfermado. Fausto". Tenía fecha del día de la desgracia.

Lloró desconsolada, le daba lo mismo vivir que morir. Había sido un crimen pasional ¿Pero como explicárselo a la policía?

La escuchó maullar en su cuarto. Más decidida que nunca y dispuesta a no fallar, subió las escaleras. Se echó sus 96 años a cuestas y corrió con las fuerzas de una quinceañera.

En aquel momento la luz se apagó y se escuchó un estruendo en la pequeña casa.

Tres días después la policía forzó la puerta ante el mal olor que desprendía la anticuada estructura.

Allí estaba doña July a los pies de la escalera sin asomos de vida. Junto a ella la enorme gata parda que no dejaba de maullar.

-Pobre gata, dos pérdidas en un mes-, dijo resignado el sargento Martínez.

El humilde policía tomó la peor decisión de su vida, llevarla a vivir a su casa, dado que él y su esposa estaban buscando mascota desde hacía semanas.

-Te voy a dar un hogar princesa, ya no vas a sufrir más- le susurró, sin saber lo que pronto vendría.

26 comentarios:

DragonFly dijo...

garcias a ti amigo
por tomarte tu tiempo para leerme..
a y otra cosa soy fan de los gatos
me siento idenificada con ellos
chau.!!

Pirzen dijo...

No voy a repetir que me impresiona cada escrito vuestro,porque aquí sorprender al lector es ya "especialidad de la casa".
Un abrazo.

PD: usted quería subir una canción de nuestra banda a su blog. Adelante!.. es toda suya!.
Pero a cambio... ...¿qué tal si usted elige uno de sus propios blogs para que nosotros lo hagamos canción?... le dejo la inquietud.

Otro abrazo

wílliam venegas segura dijo...

¡Qué bueno! Eso no es humor negro, es humor gatuno. De ahí sale un guion para un buen corto, o para un programa que ya no existe: aquel de "Alfred Hitchcock presenta...". Con un poco más de tensión dramática, más negro aún, habría pensando en que usted emula a Allan Poe, por aquí anda la atmósfera, sin duda. Buena prosa, la suya (también la de Allan Poe).

MAR dijo...

QUE PUTOS GATOS!
Cariños para ti.
mar

Nacho dijo...

Dani, desde los fantasmas, te has estado poniendo oscuro (todo bien con eso). Coincido con el amigo William en que ambientaste muy parecido a Poe y, más importante aún, lo lograste bastante bien. Apenas para guión de "Cine Misterio" en los buenos años de infancia-adolescencia, amigo.
Seguí deleitándonos.

.: CintiA :. dijo...

Muy sorprendente, aunque debo confesar que mirare con sospecha a mi pobre Jamaica luego de leer tu fabulosa historia… En fin amigo como en otra ocasión volviste a mantenerme cautiva en tus líneas con la mejor de las ondas!
todos los éxitos…

Amorexia dijo...

Que grande compañero! que grande! la gata humanisada de la peor forma, el convivio malsano, el misterio y la incredulidad que transmites, sin reservas no pares de escribir mi amigo!

mi despertar dijo...

tendrias que comenzar a escribir un libro

El Analista dijo...

Buenisismos, me gusto la mezcla de contenidos, los relatos de tu vida personal con las fotos y los cuentos, oscuros, que si se leen concentrados dan miedito al meterte en el lugar, nos seguiremos viendo definitivamente

mariel dijo...

Uyyyyyyyycon lo que me molestan los gatos!!!terrible,Poe puro,terrores nocturnos,toxoplasma y pelos que vuelan..Brrrrrrrrr.Mi reacción habla a las claras de la calidad de este cuento.Para cuándo el libro?

xwoman dijo...

Los gatos son tan egocèntricos,tuve una amiga que podrìa haber sido una gata. Uff cansan, pero tienen lo suyo!

;)
Muy bien!

Evan dijo...

Pero que bueno!!!

Fascinante la manera de escribir este cuento... no imaginé ese final.

Saludos!!

La Vida en Rojo dijo...

Hola Dani, genial tu relato!!!!
Tienen razón William y Nacho al decir que se observa una cierta influencia de Allan Poe. :)

Humberto Leiva dijo...

segunda parte y final ya esta ok

Nosotras mismas dijo...

Me ha gustado mucho tu relato. Hay amores que matan (nunca mejor dicho)

Besos.

Clementine..... dijo...

uuuuyyy y yo que que soy una gata!!!!!!

no niego lo perversos que nos podemos convertir a veces.....


besos felinos......

Anónimo dijo...
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Alberto dijo...
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Luminicus dijo...

Realmente impresionante, como si esa gata fuera realmente una mujer celosa y obsesiva.
Un placer leerte.

Nos estamos viendo en las letras.
saludos

Celeste dijo...

¡Ah! ¡Qué par! Pero... naaahhh! fue sólo mala suerte. Al policía le irá mejor.

Me encantan los gatos ;P

Beso celeste.

¡Qué bueno como narras!

Anónimo dijo...

le tengo un gran respeto a los felinos porque tienen ese toque de misterio y otra vida reflejado en sus ojos, buen post me gusto

Alberto dijo...
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Anónimo dijo...

te linkeo entre mis preferidos, para volver a visitarte, chaucillo

Madame Vaudeville dijo...

Mon amie, me encanta cómo escribes y cómo sabes transmitir. Gracias. Por cierto, no me gustan nada los gatos, desconfío de ellos por su independencia y frialdad; muy creíble tu historia. Algún día contaré mi historia, real y traumática, con uno de estos felinos...

Anónimo dijo...

¿Escribirás la continuación? Me da curiosidad por saber los motivos de la gata.

Excelente escrito. Me mantuviste pegada a la pantalla.

Un abrazo. Felíz fín de semana :D

Denise dijo...

Jajajajajaj... qué gatita más mañosa!
Lo siento, pero el humor sangriento es el que más gracia me hace, jajajaj.

Si tengo una gata alguna vez la tendré vigilada!